Almacenaje
Excepto la sal de mesa, todas las demás atraen la humedad del aire, por lo
que tienen a aterronarse.
Por ello lo mejor es guardarlas en
lugar seco. Mantenga la sal de cocina cerca de los fuegos de la cocina, de
manera que siempre estará seca y a mano.
Si el envase en
que la adquirió es rígido y recio no la cambie, sino pásela al tradicional pote
de la sal que impedirá que se vierta. Unos cuantos granos de arroz añadidos a
la sal la mantendrán suelta.
Utilización
Estos son
varios de los usos de la sal en la cocina:
Sabor
Utilice la sal
para reforzar el sabor de los alimentos, especialmente la carne, las verduras y
los platos hechos a base de harina. Evite poner demasiada sal antes que la
comida esté cocinada, siempre puede añadir al final de la cocción.
Recuerde que el sabor de la sal no penetra en los alimentos a no ser que se
añada antes de cocinarse, pero hay excepciones que confirman la regla. Salar la
carne antes de freírla, asarla a la parrilla o a la plancha, hará que la carne
se endurezca; añadir sal al agua de la cocción de las lentejas o alubias
provocará el mismo efecto.
Salar para drenar el agua
Espolvorear
algunas hortalizas, como los pepinos o las berenjenas hará que suelten todo el
exceso de agua y de los jugos amargos que contienen.
Conserva
La sal actúa
como conservante, evitando el desarrollo de los gérmenes. La carne, el pescado
y las verduras se pueden conservar si se recubren de sal o se sumergen en agua
salada (salmuera). El bacalao salado, es un ejemplo típico de conservación del
pescado.
Otros usos
- Añada un pellizco de sal a las claras o punto de
nieve para ayudarlas a montar.
- Frote la piel del cerdo con sal para que quede
crujiente.
- Machaque el ajo con sal para reducir su fuerte
sabor.
- Utilice sal para quitar las manchas de óxido de las manos y de los
utensilios.
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